Libertad…el poder para hacer lo correcto

“Sabemos que nuestra vieja naturaleza fue crucificada con él para que nuestro cuerpo pecaminoso perdiera su poder, de modo que ya no siguiéramos siendo esclavos del pecado; porque el que muere queda liberado del pecado.” (Romanos 6:6-7)

Tengo que explicar esto porque la mayoría de la gente tiene una visión limitada, en realidad bastante inmadura de la definición de libertad.

Mucha gente piensa que la libertad significa que “no hay reglas”. Eso no es libertad. 

Siempre me he reído de los muchachos que dicen: “No puedo esperar hasta que me gradúe, porque entonces voy a ser libre de mis padres y toda su autoridad.” Te digo algo: ¡Tú siempre tendrás autoridad sobre ti en tu vida! Hay que acostumbrarse a ella. Puede ser un jefe, puede ser el gobierno. Pero vas a tener que servir a alguien, en algún momento. Nadie tiene una vida ilimitada. Hay limitaciones en todos los ámbitos de la vida.

Hay personas que piensan que la libertad significa que no hay fronteras, ni límites, ni reglas, ni normas, ni restricciones, ni límites.

Permítanme explicar esto muy claramente: la libertad no es ausencia de límites. La libertad es el poder de Dios que por su gracia nos permite decir: SI O NO. Poder para decir sí a las cosas correctas y para decir no a las cosas que estropean tu vida. La libertad es algo más que restricciones y limitaciones rotas. La libertad es el poder de hacer lo correcto, el poder de hacer lo que es bueno, el poder de dejar de hacer uno mismo, las cosas destructivas que te gustaría quitar de tu vida. 

La libertad es mucho más positiva, y mucho más poderosa que simplemente no tener límites.

Escucha esto: Si no tienes el poder de decir no, hay una palabra para eso. Se llama “adicción”. Si además tienes obsesiones y compulsiones a las que no puedes decir no, entonces no conoces para nada el poder de la libertad plena. 

Tú necesitas a alguien que te libere de ti mismo. Seguro que hay cosas de ti mismo que no te gustan que has tratado de cambiar y no puedes. Porque si pudieras lo harías.  Quizá digas: “No me gusta estar preocupado todo el tiempo, pero no sé cómo evitarlo”. “No sé por qué digo estas cosas que me avergüenzan, pero no sé cómo detenerlo”. “¿Por qué pierdo los estribos con la gente que más amo? Yo no quiero hacer eso, pero no puedo evitarlo”. No quiero tener miedo y no quiero estar nervioso o no quiero estar ansioso.” “Yo no quiero estar estresado todo el tiempo pero lo estoy”. ¿Cómo puedo evitarlo? “Me gustaría ser más paciente, pero no se cómo”. “Me gustaría ser más organizado, pero por más que lo intento, no sé como hacerlo.”

Hay un montón de cosas que seguramente no te gustan de ti mismo. Entonces la mejor manera de tratar con ellas es encubrirlas. Uno trata de que parezca que no es gran cosa, aunque es una gran cosa para ti. Tú no tienes el poder para detenerlo. No tienes el poder para decir no. ¿Sabes por qué? Porque ese tipo de poder sólo proviene de Dios. 

La Biblia habla mucho sobre esto. En Romanos dice: “Sabemos que nuestra vieja naturaleza fue crucificada con él para que nuestro cuerpo pecaminoso perdiera su poder, de modo que ya no siguiéramos siendo esclavos del pecado; porque el que muere queda liberado del pecado.” (Romanos 6:6-7)

¿Qué significa eso? ¿Quiere esto decir que no pecas más? Obviamente, no. Yo peco todo el tiempo y tú también. ¿Así que, qué está diciendo Pablo cuando escribió estas palabras? Está diciendo que ahora tengo el poder para no hacerlo. Antes de Cristo yo no tenía ningún poder. Era yo sólo contra mis adicciones, contra mí mis hábitos, contra las cosas de mi que no me gustan. 

Esto es lo que te hace diferente de los animales. Los animales no tienen la capacidad de desobedecer a sus instintos. Eso es lo que los convierte en animales. Los animales no pueden tomar decisiones morales. Los animales se guían por los instintos. 

¿Qué te hace un ser humano hecho a imagen de Dios? Tú tienes el poder de decir no. No se trata de un poder por tu propia cuenta. Es un poder que Dios te da por su gracia y eso es libertad.

Recordemos las palabras de Pablo a la iglesia de Galacia: “Cristo nos libertó para que vivamos en libertad. Por lo tanto, manténganse firmes y no se sometan nuevamente al yugo de esclavitud.” (Gálatas 5:1)

Pastor Gary César

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2 comentarios en “Libertad…el poder para hacer lo correcto

  1. Excelente reflexión que describe la verdadera libertad que solo es posible por medio de nuestro Señor Jesucristo.
    Bendiciones Pastor Gary

  2. Muchas gracias doy a Dios por poder recibir su palabra por medio de usted pastor. gracias. Soy cubana y en medio de todo lo que estamos viviendo como nación escuchar este mensaje ha sido muy valioso para mi hoy. gracias

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