Un estudio realizado para encontrar cuánta agua se necesita para que el vapor cubra siete cuadras con una densa neblina, mostró como resultado en su conclusión, que tan solo un vaso de agua cubre siete cuadras de densa neblina. ¡Un vaso de agua! Ahora, piensa sobre cómo la preocupación es similar a este ejemplo en tu vida. Se apodera de la vida. Se siente como la neblina, que está allí frente a tu cara. Y empezamos a pensar, «no puedo ver la punta de mi nariz. ¿Qué habrá a la vuelta de la esquina? Me preocupa la situación. No puedo ni siquiera ver mi mano frente a mi cara». Siete cuadras de densa neblina alcanzan con un vaso de agua.
Lo que estamos pasando, pasará con la ayuda de Dios. Así que tómate de Su mano y deja que el te saque de este momento difícil.
¿Quiénes de nosotros hemos manejado en carreteras con neblina? Me imagino que muchos de nosotros, si no es que todos. No alcanzamos a ver ni siquiera la punta del automóvil. Esa sensación de inseguridad que tenemos es angustiante. Algunos tenemos la idea de mejor detenernos, pero no, error grave, si lo hacemos alguien que viene detrás puede colapsar con nosotros. Así que el consejo es: “Sigue adelante, despacio, pero sigue adelante”. De la misma manera cuando estés pasando por densas tinieblas en la vida, sigue adelante, despacio, pero no te detengas. Bien podemos confiar en la promesa de Jesús que dijo:
“»Por eso les digo que no se preocupen por la vida diaria, si tendrán suficiente alimento y bebida, o suficiente ropa para vestirse. ¿Acaso no es la vida más que la comida y el cuerpo más que la ropa?” Mateo 6:25 NTV
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