Y la ética ¿en dónde quedó?

Parte de la filosofía de nuestra iglesia es que tanto el esfuerzo que hacemos, como los recursos con los que contamos, tienen que ver con alcanzar a los que viven sin Cristo y sin esperanza, es decir, nuestro enfoque es alcanzar a los que no tienen iglesia. Enfoque que pareciera ser lo que identifica a la Iglesia cristiana en el mundo, pero en realidad no es así.

Cantidad de iglesias hoy día aparentemente están teniendo un crecimiento rápido y exponencial, pero en realidad su enfoque no es alcanzar a los que no tienen iglesia, sino que buscan, invitan y reclutan a creyentes de otras iglesias y con ello logran ese rápido crecimiento.

Pablo el Apóstol habló de este mismo asunto cuando escribió sobre edificar sobre el fundamento de otros:

«En efecto, mi propósito ha sido predicar el evangelio donde Cristo no sea conocido, para no edificar sobre fundamento ajeno.» Romanos 15:20 NVI.

Estudiosos en el crecimiento de iglesias en América Latina expresan que mucha de esa expansión que se está viendo en las nuevas iglesias, tiene en realidad que ver con la transferencia de los mismos creyentes que pasan de una iglesia a otra, haciendo con ello que no solamente se mutile el Cuerpo de Cristo, sino que en realidad el verdadero crecimiento no sea de personas que están teniendo un encuentro personal con Cristo. En pocas palabras, somos los mismos pero diluidos en muchas iglesias.

Construir sobre el fundamento de otro no es asunto nuevo, pero tampoco es un asunto ético.

La iglesia debe lograr despoblar el infierno para llenar el cielo. Esa es nuestra verdadera misión. Pensar en lo que debemos hacer para ir por los perdidos debe ser el centro de nuestra misión y búsqueda.

Ahora mismo me encuentro en Chiapas y veo la forma en que nacen iglesias en este lugar. Van de lugar en lugar, buscan una familia, la exponen al evangelio, la hacen crecer en la fe (discipulado) y luego esta familia va por otra más y así, la iglesia se va llenando de gente que antes estaba perdida y ahora viven en la gloriosa luz de Cristo el Señor.

Ir por miembros de otras iglesias es lo más fácil y a la vez lo más antiético.

Para redondear la estrategia antibíblica, es sabido que se dan a la tarea de usar la plataforma para descalificar a otras iglesias, olvidando que parte de su crecimiento o mucho de su crecimiento viene de ellas.

Creo que todo tiene que ver con la misión y visión de cada iglesia. Algunas vivimos para alcanzar a quienes viven sin Cristo y sin esperanza, mientras que otras se alimentan de lo que otras iglesias hemos alcanzando.

Lo cierto es que “no existen las iglesias perfectas” ya que quienes las formamos lejos estamos de serlo. Nuestra misión debe ser lo que Pablo escribió a los Gálatas:

«Queridos hijos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto hasta que Cristo sea formado en ustedes». Gálatas‬ ‭4:19‬ ‭NVI‬‬‬‬‬‬‬‬

Hacer todo lo que está a nuestro alcance para llevar a cada creyente a la madurez no es trabajo simple, cuesta y cuesta mucho.

Pablo decía: “No voy a edificar sobre el fundamento de otro”. Creo que sería bueno revisar la ética de los pastores e iglesias que finalmente, desde mi punto de vista, están mutilando el Cuerpo de Cristo.

En tanto, nosotros seguiremos alcanzando y enfocados en aquellos que no conocen del amor de Jesús y a la vez llevándolos a la madurez espiritual.

Amo a la iglesia de Cristo y amo a los pastores. Como iglesia, hemos ofrecido por veinte años conferencias para crecimiento de iglesias a cientos de pastores y líderes, en donde ponemos a la disposición de todos, lo que estamos haciendo como iglesia para alcanzar a los que no tienen una. Así que, esta reflexión no debe ser tomada como un ataque, sino cómo solo eso, una reflexión que nos lleve a revisar los métodos que estamos usando para el crecimiento de la Obra de Dios.

Jesús dijo hace 2000 años: “Edificaré mi iglesia” y creo que ha sido una de sus más grandes y gloriosas ideas. Así que, pidámosle que nos use con poder porque sin lugar a dudas, la iglesia que funciona bien, es la esperanza del mundo.

En Su amor,

6 comentarios en “Y la ética ¿en dónde quedó?

  1. Verdaderamente sierto y lamentable pero también la falta de lealtad de parte del miembro y la falta de doctrina excelente el tema lo saludo pastor desde la nación de Perú en el cual ud es un embajador Dios lo bendiga grandemente

    1. Sin duda alguna mi amado hermano. Por supuesto que siempre habrán personas que sin compromiso y gratitud, estarán buscando donde seguir recibiendo a cambio de nada. Oremos juntos por la Iglesia de Cristo, y vayamos por los millones que no tienen iglesia. Le mando un fuerte abrazo.

  2. Querido Gari, totalmente de acuerdo, personalmente he visto que hace falta la palabra de Dios a muchas personas sobre todo aquellas que desafortunadamente carecen de las principales necesidades. Pero también he visto que el numero de personas ha aumentado al ir a las iglesias pero parece que no escuchan la palabra de dios, pues saliendo de escuchar la palabra de Dios regresan nuevamente a su forma egoísta de ver la vida(claro no generalizo), pero es importante seguir llevando la palabra de Dios y que la gente pueda comprender la grandeza de esa palabra que se debe transformar en amar al prójimo como a ti mismo, y creo que con esto, nuestro Mexico y nuestro mundo sera un mejor lugar para todos, abrazos.

  3. Hola Pastor y amigo Gary.

    No había leído esta reflexión viejita que escribiste en 2018.

    Mi familia de origen (mis papás, hermana, tíos y primos) venimos de una tradición presbiteriana. Por muchas décadas brincamos de iglesia en iglesia y yo asisto dese 2001 a PIB Satelite (desde 2004 con mi novia Paola en aquel entonces recién convertida y que hoy es mi esposa).

    La pandemia que hoy vivimos me hace ver que yo y mi familia tenemos que reorientarnos a distribuir la promesa de salvación a amigos, familia, compañeros de trabajo y ex compañeros de escuela, a los que nunca les hemos hablado de Jesús y de su amor y perdón.

    Personalmente siento la carga y el pendiente de cambiar mi vida radicalmente en eso. Hemos hecho bastante en estos días de difusión directa y personal del evangelio a amigos no cristianos, pero nos hace falta un montón.

    La reflexión qué haces es muy dura y muy necesaria de afrontar, estamos reciclando sangre vieja en el cuerpo de Cristo, hay que ir por almas nuevas y en mucha de necesidad.

    Abrazo!

    1. Mi querido Genaro, la obra redentora de Cristo tiene dos dimensiones, eso nos lo enseña la Parábola del hijo perdido.

      En ella Jesús nos habla del hijo que tomó parte de la herencia que le correspondía y la desperdició hasta que quedó en total pobreza. En esa condición se hace consciente y dice: Volveré a la casa de mi padre y le diré, Padre he pecado contra el cielo y contra ti. Total, el padre le perdona y hace gran fiesta. En el mismo relato de habla del “otro” hijo que estaba muy enojado por el proceder del padre amante. Hace una verdadera rabieta y no quiere entrar en la gran fiesta. Esto a mi me hace pensar que el padre tenía “dos hijos perdidos”, uno que se fue y el otro que nunca se fue pero no conocía verdaderamente el carácter del amor de Dios por los perdidos. Los dos deberían “regresar”. En la iglesia están los mismos personajes, aquellos que se han alejado de Dios que viven sin Cristo y sin esperanza por lo qué hay que ir, pero también están los que nunca “nos hemos ido”, pero que no tenemos una relación vibrante y estrecha con nuestro Dios. El Evangelio es para todos, para los que están lejos, como para los que están cerca. Te mando un abrazo y perdón por lo largo mi mi comentario, que espero sea de utilidad y bendición.

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