“Yo también he golpeado la roca”

Comenzar un ministerio sirviendo a Dios con 603,550 varones sin contar mujeres y niños, debe ser uno de los más grandes desafíos que un líder puede tener a lo largo de su vida. Ese fue el “trabajo” que Dios le encomendó a Moisés. Hubo varios momentos en que la paciencia de este siervo de Dios fue probada en su máxima expresión.

Una de ellas la narra el libro de Números en el capítulo 20, cuando el pueblo se quejó por falta de comida y agua y acusaron a Moisés y a su secretario ejecutivo, Aarón, de haberlos sacado al desierto para que murieran. Cabe mencionar que en ese momento Moisés también estaba exhausto y tenía poca capacidad para controlar su ira y resentimiento.

Eso nos pasa a muchos líderes que olvidamos que para hacer “la obra de Dios”, necesitamos tener una “experiencia con Dios” todos los días. Es relativamente fácil desconectarnos, pero muy fácil pagar las consecuencias. Lee la escena una vez más:

…y el Señor le dijo a Moisés: «Toma la vara y reúne a la asamblea. En presencia de esta, tú y tu hermano le ordenarán a la roca que dé agua. Así harán que de ella brote agua, y darán de beber a la asamblea y a su ganado». Tal como el Señor se lo había ordenado, Moisés tomó la vara que estaba ante el Señor. Luego Moisés y Aarón reunieron a la asamblea frente a la roca, y Moisés dijo: «¡Escuchen, rebeldes! ¿Acaso tenemos que sacarles agua de esta roca?» Dicho esto, levantó la mano y dos veces golpeó la roca con la vara, ¡y brotó agua en abundancia, de la cual bebieron la asamblea y su ganado! El Señor les dijo a Moisés y a Aarón: «Por no haber confiado en mí, ni haber reconocido mi santidad en presencia de los israelitas, no serán ustedes los que lleven a esta comunidad a la tierra que les he dado». Números 20:7-12 NVI

Nota que Moisés está sirviendo al pueblo de Dios, solo que algo pasó, quizá por el desgaste de tantos años de ministerio, de décadas de fiel liderazgo, el caso es que Moisés se aparta de la comunión con Dios y toma el asunto en sus propias manos. Si notas la historia, se fue en contra del pueblo mismo. “Escuchen rebeldes…” Aquí, ya no se está apoyando en Dios, sino en sus propias habilidades de liderazgo. Inmediatamente después, golpea a la roca y milagrosamente vuelve a brotar agua en abundancia para el pueblo y para los animales. Literalmente millones de personas sacian su sed una vez más. El asunto es que Moisés y Aarón pagan un precio muy alto por esta acción fuera de la voluntad de Dios. Jamás podrán entrar en la Tierra Prometida.

Sería fácil culpar a Moisés por lo que hizo, pero si somos honestos, todos hemos terminado por “golpear la roca”. Yo mismo lo he hecho, no una, sino varias veces. Movidos por la frustración y el enojo, comenzamos a vivir el ministerio en nuestras fuerzas, y no en las fuerzas de Dios. Comenzamos a hacer nuestros planes, y luego vamos con Dios, si es que vamos, para pedir su bendición sobre lo que hemos planeado por nuestra parte. De repente nos volvemos duros con las personas que nos rodean y comienzan a notar que algo no está bien en nosotros.

Este eso el momento en que debemos considerar las palabras de Pablo cuando escribió: Todo eso sucedió para servirnos de ejemplo, a fin de que no nos apasionemos por lo malo, como lo hicieron ellos. 1ª a los Corintios 10:6 NVI

Antes de que te sientas vagando por un desierto en medio de tu liderazgo, quizá es momento de que intentes regresar a lo esencial para los que servimos al Señor: Nuestra relación personal con él.

Pareciera mentira que a los pastores y líderes se nos tenga que estar recordando que no podemos hacer el ministerio, ni ejercer nuestro liderazgo, fuera del poder de Dios. Jesús mismo así lo enseñó: »Yo soy la vid y ustedes son las ramas. El que permanece en mí, como yo en él, dará mucho fruto; separados de mí no pueden ustedes hacer nada. Juan 15:5 NVI

Así que, ¿cuándo fue la última vez que tomaste las cosas en tus propias manos en tu liderazgo y «golpeaste la roca»? ¿Cuál «tierra prometida» podrías estar sacrificando ahora mismo? Cualesquiera que sean los puntos específicos de tu situación, te puedo asegurar que las primeras cosas que van a desaparecer serán el gozo y la paz que da Jesús.

Haz de tu tiempo con Dios una muy alta prioridad. Recuerda que una cosa es “la obra de Dios” y otra muy diferente es no perder nuestra relación vital con el “Dios de la Obra”.

Que nos ayude a permanecer en Su presencia todos los días de nuestra vida.

Pastor Gary César

 

 

 

 

 

Cuestión de perspectiva

Entonces Faraón mandó llamar a José, y lo sacaron aprisa del calabozo; y después de afeitarse y cambiarse sus vestidos, vino a Faraón. Y Faraón dijo a José: He tenido un sueño y no hay quien lo interprete; y he oído decir de ti, que oyes un sueño y lo puedes interpretar. José respondió a Faraón, diciendo: No está en mí; Dios dará a faraón una respuesta favorable. Génesis 41.14–16 (LBLA)

Mucho nos cuesta imaginar lo dramático e inesperado de este evento. José, que no había hecho nada para merecerlo, vivía olvidado y solo en una de las cárceles del faraón. Su condición de esclavo hacía que cualquier esperanza de ser rescatado hubiera dejado de existir en su corazón. Nadie se ocupaba de defender los derechos de un esclavo, y mucho menos los derechos de un esclavo condenado por uno de los más altos oficiales de la corte.

Durante esos años de cárcel José había tenido la oportunidad de interpretar los sueños a dos prisioneros: Al panadero y al copero del rey. Ahora, repentinamente, se le presentaba al joven hebreo la posibilidad de interpretar los sueños nada menos que del faraón, el hombre más poderoso de la Tierra.

Para José, el éxito del emprendimiento podía muy bien significar el fin de su cautiverio. Lo acertado de la interpretación de los sueños de sus compañeros de cárcel podía otorgarle cierta confianza frente a este nuevo desafío. ¡Qué fácil hubiera sido atribuirse la capacidad de interpretar sueños! ¿Qué importaba si el don realmente no le pertenecía? El faraón ni siquiera sabía quién era Jehová. ¿Para qué gastarse en explicaciones innecesarias?

Como líderes, es fácil atribuirnos un don que es enteramente de Dios, porque somos muy propensos a creer que es nuestra mano la que mueve las cosas en la iglesia. Es relativamente fácil pensar que lo que Dios hace en la iglesia es por causa nuestra. Debemos recordar siempre que la Obra es de Dios. No nos pertenece nada del crédito de todo lo bueno que sucede en el reino de Dios. Siempre he dicho, “Dios no obra a través de mí, sino a pesar de mí.” No debemos olvidar la gran promesa de Jesús cuando dijo: “Edificaré mi Iglesia”, y por cierto lo ha hecho muy bien los últimos más de dos mil años. Considera la siguiente inquietante frase: “Cómo será de poderosa la Obra de Dios, que ni los pastores hemos podido detenerla”. No me malentiendas, Dios obra a través de nosotros, pero el crédito y la gloria siempre le pertenecerán a Él, no a nosotros.

Olvidamos que en el mundo espiritual no pasa absolutamente nada si Dios no lo ordena. En el mejor de los casos, no dejamos de ser más que vasos frágiles en sus manos.

Aunque el futuro de José estaba en juego, el joven no dudó en aclarar exactamente cuál era la realidad de su situación. Él no tenía ninguna capacidad,  en sí mismo, de interpretar sueños. Esta capacidad le pertenecía a Dios. Al realizar tal afirmación también estaba declarando que si Dios no daba la explicación, nadie la podía obtener. A Dios no se le maneja como una máquina. Es soberano y se mueve como él quiere. Solamente podemos esperar que, en su gracia, se manifieste. No tenemos sobre él ningún control. Aunque hayamos interpretado mil sueños en el pasado, el don sigue siendo exclusiva propiedad de Dios.

Es muy importante que jamás olvidemos que somos siervos, pero que tenemos un Amo maravilloso.

Pastor Gary César

Cuando se nubla la visión

NUBLADO2

“Visión es una imagen del futuro que produce pasión”

Una de las historias del Antiguo Testamento que siempre ha captado mi atención, es la historia de Eliseo y la Sunamita. Esta historia comienza como una historia de apoyo ministerial. Resulta que la Sunamita era una persona de condición económica acomodada. Cada vez que el profeta pasaba por el pueblo donde ella vivía, le ofrecía quedarse para comer en su casa y así poder descansar.

Finalmente, la Sunamita tiene una conversación con su esposo y le propone que le construyan una habitación al profeta para que las veces en que así lo requiriera, pudiera disponer de ese lugar para descansar y así tener un ministerio más fructífero.

Profundamente agradecido por las gentilezas de esta mujer, Eliseo manda a su siervo con ella para preguntar qué puede hacer por ella, por tantas bondades que ha tenido hacia él. El siervo, aun antes de conversar con la mujer, le dijo al profeta de Dios que no tenía hijos y que su esposo era un anciano. Eliseo hace llamar a la mujer y le dice: “El año que viene por esta fecha, estarás abrazando a un hijo.” (2o de Reyes 4:16)

La mujer respondió incrédula acerca del ofrecimiento del profeta diciendo: “No mi señor, hombre de Dios, no engañe usted a su servidora”. (2o de Reyes 4:16b) La historia continúa, efectivamente, la mujer queda embarazada y un año después, dio a luz un hijo tal como lo había dicho Eliseo.

Pasa el tiempo y el mismo capítulo dice que el niño creció y un día salió a ver a su padre que estaba con los segadores. De repente comenzó con un fuerte dolor de cabeza y el padre dijo que se lo llevaran a su madre. Llegando con su madre, el niño murió. La mujer en su desesperación se puso en marcha para buscar a Eliseo.  Finalmente, cuando lo encontró se arrojó a sus pies y al ver esto Guiezi, el siervo de Eliseo, quiso apartarla, pero Eliseo intervino y dijo: (Presta mucha atención a la declaración del profeta) “Déjala, está muy angustiada, y el Señor me ha ocultado lo que pasa, no me ha dicho nada.” (2a de Reyes 4:27)

La tarea esencial de un profeta es proclamar el mensaje que él mismo haya recibido de Dios. Los que nos dedicamos a predicar, tenemos la misma responsabilidad. No predicamos lo que a nosotros se nos ocurre, sino que compartimos lo que de Dios hemos recibido. ¿Comprendes entonces la gravedad del asunto con relación a la declaración del profeta Eliseo? “…el Señor me ha ocultado lo qué pasa, no me ha dicho nada.”

En estos tiempos del COVID-19, los pastores y líderes de iglesias en todo el mundo hemos sido llamados a liderar en un tiempo verdaderamente complicado. Sé que algunos pastores estarán experimentado lo que vivió Eliseo, pero es bueno saber que, a diferencia de él, nosotros tenemos “la Palabra profética más segura.” Contamos con la eterna Palabra de Dios para que nos muestre el camino que debemos seguir. Tenemos Su Santo Espíritu que mora en cada uno de nosotros  y que prometió “guiarnos a toda verdad”.

Hoy hemos sido llamados a evaluar nuestra visión. Antes del COVID19 y después del COVID-19. Creo que debemos tomar el tiempo para esperar de Dios la instrucción precisa de por dónde quiere que guiemos a Su pueblo.

Aquí algunos consejos, que espero sean prácticos y de utilidad:

  • Ora a Dios como si todo dependiera de él, y sírvele como si todo dependiera de ti. Buscar el Rostro de Dios en este tiempo, es asunto de vida o muerte. Ten un tiempo prolongado de comunión con él. Busca en Su Palabra la dirección o “redirección” que la iglesia deba tomar.
  • Lee y averigua acerca de lo que Dios está haciendo en otros ministerios e inspírate para hacer lo tuyo en la iglesia. Dios se está moviendo en el mundo de formas en que jamás habíamos visto. Tienes que observar lo que Dios está guiando en otros ministerios, no para copiar necesariamente, sino para ser inspirado. Aplicar los principios que sabemos son universales en cuanto al crecimiento y desarrollo de la Iglesia.
  • Ayuna. Obtener la visión de Dios no es asunto fácil. Tienes que ser profundamente intencional y tener una predisposición para recibir la dirección de Dios. El ayuno no implica solamente abstenerse de alimentos, sino preparar nuestro corazón para recibir lo que Dios quiere hacer en nuestras vidas y ministerios.
  • Se flexible. Si eres de los que ya tienen una visión definida, permítele a Dios revisarla y corregirla si así fuere necesario. Para ello se requiere que tengas un corazón flexible y abierto a los cambios.

Los norteamericanos tienen tres frases que pueden ser de utilidad con relación a la decisión que debes tomar con respecto al futuro del ministerio. Las palabras son: Stop, Start y Continue. ¿Qué significa esto? Haz una lista de todo lo que tu iglesia u organización venía haciendo hasta antes de la pandemia. Tienes que ser profundamente honesto y determinar, cuáles de estos programas o actividades tienen que:

  • “Detenerse”. Ya cumplieron su ciclo vital, pero los mantenemos como un principio de costumbre, porque ya tenemos años haciéndolo. Esta es una de las partes más dolorosas del proceso. Este ministerio o actividad lo estamos desarrollando por tradición o porque tiene que ver con la visión que Dios nos ha dado. No cualquier líder se atreve a tocar a “las vacas sagradas” porque puede perder popularidad o contar con la animadversión de la gente. Pero debemos aprovechar este tiempo en que Dios cambió al mundo para hacer el ministerio de formas como nunca las habíamos realizado.
  • “Iniciar”. Se que muchas iglesias no estaban preparadas para ministrar a sus congregantes a través de las redes sociales ni las plataformas que hoy están usando. ¿Qué quiere decir esto? ¡Qué la iglesia cambió! Muchos iniciaron (por fin) el uso de estos recursos para ministrar a sus iglesias. Cultos fúnebres por Zoom, capacitación en línea, ministración vía remota, etc. Siempre he dicho que no cambiamos cuando vemos la luz, sino cuando sentimos el calor. Pregúntate ¿qué nuevos ministerios o actividades desarrollarán en esta”nueva normalidad”? Atrévete a ser audaz al respecto. Dios nos ha llamado a utilizar todas las formas posibles para alcanzar a aquellos que viven sin Cristo y sin esperanza. Ve lo que otros están haciendo y atrévete a hacerlo de la forma como nunca lo habías hecho.
  • “Continuar”. Es claro que no podemos cambiar el ADN de una iglesia de la noche a la mañana, por lo que debes evaluar cuáles de los ministerios y actividades están cumpliendo un papel vital en la visión que Dios les ha dado.

Estamos viviendo tiempos sin precedentes en la historia. No podemos esperar resultados diferentes, si seguimos haciendo el ministerio de la misma manera. Por medio del COVID19 Dios cambió al mundo y por ende, la forma de hacer ministerio.

Aprovecha este tiempo de “encierro voluntario” para buscar el rostro de Dios en medio de esta pandemia. Quizá te sientas como el profeta Eliseo, a quien Dios no le habló y no tenía la menor idea de lo que estaba pasando con la mujer Sunamita.

Por cierto, la historia del profeta Eliseo tuvo un final feliz:

“Cuando Eliseo llegó a la casa, encontró al niño muerto, tendido sobre su cama. Entró al cuarto, cerró la puerta y oró al Señor. Luego subió a la cama y se tendió sobre el niño boca a boca, ojos a ojos y manos a manos, hasta que el cuerpo del niño empezó a entrar en calor. Eliseo se levantó y se puso a caminar de un lado a otro del cuarto, y luego volvió a tenderse sobre el niño. Esto lo hizo siete veces, al cabo de las cuales el niño estornudó y abrió los ojos. Entonces Eliseo le dijo a Guiezi: —Llama a la señora. Guiezi así lo hizo y, cuando la mujer llegó, Eliseo le dijo: —Puedes llevarte a tu hijo. Ella entró, se arrojó a los pies de Eliseo y se postró rostro en tierra. Entonces tomó a su hijo y salió.” 2o de Reyes 4:32-37 NVI

Dios siempre respaldará tu ministerio. No estás solo, él prometió en Hebreros 13:5b “Nunca te dejaré, jamás te abandonaré”.

 

Pastor Gary César

No huyas

“Nuestra vida es el regalo de Dios para nosotros, lo que hacemos de ella es nuestro regalo para Él”.

Estoy convencido de que nadie elige intencionalmente una vida mediocre, una familia vulgar o un matrimonio de segunda. Nuestro Dios es un Dios grandioso, y dado que nos ha creado a su imagen, su intención es que seamos reflejo de esa misma gloria que él tiene.

Ahora bien, ¿qué haces cuando las paredes de tu vida se colapsan bajo la presión de los problemas circundantes y las tormentas devastadoras? Cuando las realidades de la vida te golpean y te quedas parado en las cenizas de las relaciones humeantes y los sueños destrozados.

Vivimos en un mundo en el que la tragedia puede azotar en cualquier momento; los problemas van desde divorcios, accidentes, bancarrota, hasta una pandemia mundial que nos cambio la vida. Existe una variedad de sucesos que nos pueden dejar devastados a la orilla del camino.

Tengo algunas preguntas para ti: ¿Alguna vez oíste que Dios te dijo algo y luego tú hiciste otra cosa completamente diferente a lo que él te pidió? ¿En alguna ocasión has oído instrucciones específicas de Dios pero terminaste haciendo lo opuesto? Si es así, créeme que no has sido el primero, y lamentablemente no serás el último.

En el Antiguo Testamento encontramos la historia de un hombre que hizo exactamente lo que estoy preguntando. Su nombre Jonás. Dios llamó a Jonás para una misión especial.

La gente de la Ciudad de Nínive era malvada, pero Dios, el Dios de las segundas oportunidades, comisionó a Jonás para que interviniera y los ayudara a revertir su espiral descendente. Dios lo reclutó y le instruyó específicamente:

“La palabra del SEÑOR vino a Jonás hijo de Amitay: «Anda, ve a la gran ciudad de Nínive y proclama contra ella que su maldad ha llegado hasta mi presencia.»” (Jonás 1:1.2)

Nínive estaba a tres días de camino y Jonás fue comisionado por Dios en una tarea importante, y a la vez muy clara. Sólo que había un problema muy serio: ¡Jonás odiaba a los ninivitas! Los despreciaba con pasión, podríamos decir, con odio jarocho.

Estos personajes, eran conocidos como feroces guerreros, inmisericordes, ellos saqueaban y destruían aldeas en su codicia por poseer más tierras. Por lo tanto, en vez de obedecer las instrucciones de Dios, Jonás sacó un pasaje en un barco que iba precisamente en la dirección opuesta. Jonás navegó alejándose del llamado de Dios y viajó hacia un lugar llamado Tarsis, al otro lado del Mar Mediterráneo.

Ahora, Dios tenía dos problemas en sus manos: una ciudad sin arrepentir, y un ¡profeta fugitivo! La historia no termina aquí, una tormenta colosal golpeó el barco del fugitivo, arrojando a Jonás por la borda. Para empeorar las cosas, un gran pez, no sabemos qué clase, pero lo llamaremos ballena, se tragó a Jonás.
Lo que encontramos a continuación es a Jonás enredado en algunas algas marinas, chapoteando desesperadamente en la bilis de la ballena.

Te pregunto: ¿Te has sentido alguna vez de esta manera? ¿Has tocado fondo sin ningún lugar adónde ir? Te sientes completamente abandonado, dejado para que te valgas por ti mismo.

Si somos sinceros sabremos que todos pasamos por esos callejones, tiempos en los que parece que no hay lugar a donde ir. El algún momento de nuestra vida todos nosotros hemos sido o seremos como Jonás. Y tal como Dios levantó al Jonás de antaño, lo hará seguramente contigo y conmigo.

Después de haber trabajado con el corazón del profeta, Dios lo usó de tal forma que se generó el arrepentimiento más numero de la historia de la humanidad, ciento veinte mil personas volvieron su corazón a Dios.

Tu vida es un regalo de Dios para ti, pero lo que hagas con ella, es tu regalo para Dios. Si Dios te está pidiendo que hagas algo, sería mejor que lo consideraras con todo cuidado. Sólo él sabe las formas maravillosas en que puede usar tu vida. Recuerda, la clave es “disponibilidad más que habilidad”. Y por favor, la próxima vez que Dios hable a tu corazón, no compres boleto a Tarsis. A veces será más duro no hacer la voluntad de Dios, que obedecerle aunque parezca complejo.

Piénsalo…

Pastor Gary César

Señales de un líder en problemas

“El que camina en integridad anda confiado; Mas el que pervierte sus caminos será quebrantado.”
(Proverbios 10:9)

Las 4 F de peligro de los pastores y líderes:

• FAMA
• FORTUNA
• FALDAS
• FLOJERA

Lo que he notado en mi vida cristiana y en mi servicio al Señor es que siempre hay señales cuando un líder no está en terreno firme. Cuando por medio de sus acciones muestra que está pisando en terreno resbaladizo, todo lo que se requiere es tiempo para la inminente caída. Nadie está inmune a ello. Es por esto que estudiar personajes de la Biblia, nos ayuda mucho en aprender lecciones que nos pueden ser de infinita utilidad.

Uno de los personajes más coloridos y recordados de la literatura judía, tiene que ver con Sansón. Su historia aparece en el libro de los Jueces del Antiguo Testamento. Si algo me enseña Sansón es la necesidad de cambios personales antes que de que enfrentes una tragedia. Sansón como cualquiera de nosotros tuvo oportunidad de ratificar el camino, pero lejos estuvo de hacerlo.

Sansón tuvo tiempo para cambiar, pero no lo hizo. La historia perfila en gran parte su impetuosa conducta y el fruto de su mal carácter, sin embargo, este pasaje termina diciendo de Sansón: «Juzgó a Israel en los días de los filisteos veinte años» (Jueces 15:20).

Observa la vida de Sansón y verás un patrón negativo de conducta que indicaba problemas, en términos de su relación con Dios y su liderazgo ante el pueblo. De hecho, ningún líder se sale de los límites sin pasar primero las señales que indican que anda en terreno peligroso.

Señales de un líder en problemas

Cuando los líderes comienzan a erosionar el terreno sólido de un liderazgo digno de confianza, normalmente exhiben una o más de las siguientes señales de que se están metiendo en problemas. Al igual que Sansón, el líder en problemas …

  1. NO PRESTA ATENCIÓN A LAS DEBILIDADES EVIDENTES EN SU CARÁCTER

Desde el principio de su vida, Sansón tuvo problemas con la impureza sexual. Y debido a que no trató de refrenar su deseo, se salió continuamente de sus límites. En vez de honrar el mandamiento de Dios de no casarse con una mujer que no fuera hebrea, les pidió a sus padres una esposa filistea, porque, como dijo, «ella me agrada» (Jueces 14:3). Después se acostó con prostitutas. La destrucción final vino como resultado de su relación con Dalila.

Cuando el líder no se cuida de reparar las manchas en su carácter, estas empeoran. Las fallas lo llevan sin remedio en una espiral descendente que culmina en la destrucción del fundamento moral del líder. El carácter lo es todo en la vida de un líder, si este se resquebraja, es cuestión de tiempo para que todo se venga abajo.

  1. SE APOYA EN EL ENGAÑO PARA SALVAGUARDARSE

Cuando una persona coquetea con la desobediencia, a menudo se sorprende usando el engaño para defenderse. Esto le ocurrió a Sansón. Era aficionado a las adivinanzas para engañar a los demás. Cuando traspasó completamente la línea de la obediencia para tener sus amoríos con Dalila, mintió repetidas veces. Para protegerse, le mintió tres veces sobre la fuente de su fuerza.

La falta de integridad entre lo que decimos y somos es una clara señal de debilidad. Es muy fácil en el liderazgo mentir con tal de que la gente nos siga. Hacemos promesas que no podemos cumplir, nos comprometemos más allá de nuestras fuerzas o habilidades.

Muchas veces he dicho que se requiere una enorme cantidad de memoria para una persona que miente, porque tendrá que recordar que dijo en cada lugar, a cada persona con la que habló. Parte esencial del liderazgo es que habla la verdad, vive la verdad y se asegura de que en su entorno se respire un ambiente de autenticidad.

Cuando un líder tuerce la verdad en cualquier forma, da una señal segura de que está en problemas.

  1. ACTÚA IMPULSIVAMENTE

Una y otra vez veo muchos líderes que actúan más por impulso que por sabiduría. Especialmente en el liderazgo emergente. Tienen tantas ideas, tantos planes, tantos sueños que simplemente pueden perder fácilmente el enfoque. Hay más entusiasmo que sabiduría.

En el caso de Sansón una y otra vez mostró su impetuosidad. Eligió a su esposa apresuradamente. No consideró las posibles consecuencias al plantear una adivinanza a los asistentes a la boda o al revelar la respuesta a su esposa filistea. En más de una ocasión se encontró en una batalla sangrienta como resultado de su espíritu impulsivo.

La Biblia nos enseña que el dominio propio nos sacará de muchos problemas. Nos ayudará a evaluar con precisión y sabiduría que hacer en cada una de las decisiones que debemos considerar cuando estamos en la etapa de decisiones.

Bien lo expresó Salomón, rey de Israel:

“Confía en el Señor de todo corazón, y no en tu propia inteligencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él allanará tus sendas. No seas sabio en tu propia opinión; más bien, teme al Señor y huye del mal.” Proverbios‬ ‭3:5-7‬ ‭NVI‬‬‬‬

El líder que no puede controlar su temperamento se pone en peligro él y a sus seguidores.

  1. MANEJA MAL LOS DONES DE DIOS

Hace algunos años pregunté a un grupo de estudiantes si es posible que los dones espirituales que hemos recibido de Dios pueden ser usados en la carne, y fue interesante la polémica al respecto. Algunos argumentaban que era imposible porque eran regalos de Dios para la edificación del Cuerpo de Cristo, y aunque la respuesta era correcta en parte, he llegado a la conclusión de que los dones que Dios nos ha dado fácilmente pueden ser usados por nuestra carne. Uno de tantos ejemplos es nuestro amigo Sansón.

Sansón poseía una fuerza increíble y la unción divina, pero dio por sentado ambos dones. De hecho, a veces usó su influencia para jugar a fin de entretenerse. Después que el suegro le entregó su esposa al padrino de boda, Sansón abusó de lo que Dios le había dado para liberar a su pueblo, usándolo para venganza personal. Eso provocó la muerte del suegro de Sansón y de la hija del filisteo.

Los dones son habilidades dadas por Dios para que podamos servir a la iglesia y al mundo. Es fácil caer en la trampa de usar esos dones para beneficio personal, por eso debemos saber nuestros motivos personales a la hora de ejercer estos dones.

Dios da dones para sus propósitos, y los dones son siempre mayores que la persona que los posee. Pero cuando el líder malgasta los dones y recursos provistos por Dios, siempre vienen consecuencias indeseables.

  1. CAE DEBIDO A ALGÚN PUNTO DE DEBILIDAD

Nadie pudo haberlo expresado mejor: “Por lo tanto, si alguien piensa que está firme, tenga cuidado de no caer.” 1 Corintios‬ ‭10:12‬ ‭NVI‬‬‬‬

No conozco a ningún líder o pastor que tenga en sus planes personales fracasar. Pero todos fallamos. El mismo Santiago así lo expresó: “Todos fallamos mucho…” (Santiago 3:2)

Así que el liderazgo es un terreno resbaladizo que nos obliga a mantenernos conscientes de las formas en que podemos ser atacados.

Los que dan rienda suelta a sus pecados a la larga se ven consumidos por ellos. Cuando Sansón conoció a Dalila, finalmente encontró la horma de su zapato. El engañador fue engañado; el seductor, seducido. Jugó con ella, sabiendo que trabajaba para el enemigo. Pero ella se aprovechó de él, y lo sedujo para que le dijera todo lo que tenía en su corazón.

“Cuando Dalila se dio cuenta de que esta vez le había confiado todo, mandó llamar a los jefes de los filisteos, y les dijo: «Vuelvan una vez más, que él me lo ha confiado todo». Entonces los gobernantes de los filisteos regresaron a ella con la plata que le habían ofrecido.” ‭Jueces‬ ‭16:18‬ ‭NVI‬‬‬‬‬

Era un juego peligroso, que Sansón perdió y le costó todo.

A algunas personas les gusta creer que sus imperfecciones privadas no van a tener consecuencias públicas, pero siempre las tienen. Los líderes no podemos eludir lo que somos en verdad, y lo que hacemos en las tinieblas saldrá a la luz. Si lo que hacemos es bueno, eso edifica el carácter del líder y la confianza de la gente en él. Si es malo, entonces mina todo lo que hace hasta que no queda terreno sólido donde pararse.

Te animo a tomarte un tiempo para poder identificar algunas señales de problemas en tu vida que pueden llevarte al fracaso y perderlo todo. Permite que Dios trabaje en tu ser interior al punto de mostrarte que terreno resbaladizo estas pasando para que, seas lleno de fortaleza y sabiduría y puedas ser un líder más efectivo.

Gary César

Gritos en la soledad

¿Cuál ha sido el grito de soledad más desgarrador y escalofriante de la historia?

¿Has oído gritos de soledad? Puede ser un grito, un lamento, un gemido, u alarido cuyo origen está en el fondo de nuestras almas. ¿Puedes oírlo ? El niño abandonado. El divorciado. El hogar silencioso. El buzón vacío. Los días largos. Las noches más largas. Un cumpleaños olvidado. Un teléfono que no suena.

El grito más desgarrador la la historia, no vino de un prisionero, no vino de una viuda, ni de un paciente desahuciado, no. Vino de una colina, de una cruz, de un Mesías.

La multitud se aquieta mientras el sacerdote recibe el cabrito; el puro, sin mancha. En solemne ceremonia el coloca sus manos sobre el joven animal. Mientras el pueblo observa, el sacerdote hace su proclamación: “Los pecados del pueblo sean sobre ti”. El inocente animal recibe los pecados de los israelitas. Toda la lujuria, el adulterio y el engaño son transferidos de los pecadores a este cabrito, a este chivo expiatorio.

Posteriormente el cabrito es llevado a la orilla del bosque y soltado allí. Luego desaparece. El pecado debe ser purgado, por lo tanto el cabrito expiatorio debe ser abandonado: Le gritan: “Corre cabrito corre”.

El pueblo es aliviado. Jehová es apaciguado. El que lleva el pecado está solo.

Lo mismo pasó un viernes como hoy. El viernes más negro y terrible de la historia de la humanidad.

Así lo expresó Pablo:

Pues Dios hizo que Cristo, quien nunca pecó, fuera la ofrenda por nuestro pecado, para que nosotros pudiéramos estar en una relación correcta con Dios por medio de Cristo.
‭‭2 Corintios‬ ‭5:21‬ ‭NTV‬‬‬‬‬‬‬‬‬‬‬‬‬‬‬‬‬‬‬‬‬‬

Toda mentira, todo hurto, toda promesa quebrantada, toda traición, todo engaño, todo el pecado tuyo y mío están sobre sus hombros. DIOS SE VOLTEA Y SE ALEJA. “Corre cabrito, corre”.

Estando en el momento más dramático de la historia Jesús clamó al único del que podía obtener respuesta y alivio:

“A eso de las tres de la tarde, Jesús clamó en voz fuerte: «Eli, Eli, ¿lema sabactani?», que significa «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?».” Mateo‬ ‭27:46‬ ‭NTV‬‬‬‬‬‬‬‬‬‬‬‬

Dios nos amó tanto como para hacer que el Hijo de Su amor pagara el precio de nuestra salvación, aunque esto costaría haberlo dejado en la cruz, solo, pagando por todo lo que tú, yo, la humanidad entera hemos hecho. Pero gracias a esos gritos de soledad y que nuestra deuda fue completamente pagada, tenemos la plena convección de que somos hijos de Dios y nos espera una casa en el cielo.

¡Aleluya!

Gary César

Regalos

¿A quién le gustan los regalos? Yo creo que a todos sin excepción. Una dádiva siempre es vista con agrado, porque alguien nos da, sin esperar nada a cambio y con corazón generoso un obsequio inesperado. Si te gustan los regalos, te tengo buenas noticias, ¡A Dios le encanta dar regalos! Mira lo que dice Pablo al respecto.

“El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no habrá de darnos generosamente, junto con él, todas las cosas? Romanos 8:32

Es un pensamiento increíble que Dios no retuvo a su Hijo de nosotros. Yo no podría imaginarme dar mi propio hijo – ni aun por los pecados de este mundo. Sin embargo Dios entregó lo más precioso para Él, para obtenernos. Él considera que nosotros valemos el precio.

Nunca lo pensé de esa manera. ¿Dios considera que yo valgo el precio? Y pensar que si Él nos dio lo mas precioso, ciertamente nos dará todas las cosas! No solo nos ha dado lo más caro y costoso de la tienda sino todo lo que hay en ella también.

Recuerdo la historia de una pareja que viajaron a Praga, Checoslovaquia; porque habían escuchado acerca de las famosas fábricas de cristal y fueron a conocerlas personalmente. Nunca habían visto tales piezas. Los precios eran más altos de lo que podían pagar. Terminaron comprando un jarrón pequeño y coloreado como recordatorio de su experiencia. Era lo único que podían comprar. Ahora imagínate al dueño acercarse a ellos y ofrecerles su posesión más apreciada, la pieza de cristal más costosa de la tienda y luego indicarles que el resto les pertenecía también!, ¿te lo podrías imaginar? Eso sería una locura.

¡Eso es lo que Dios ha hecho por nosotros! Las palabras “dar gratuitamente” literalmente significan “dar de gracia”. No merecemos lo que Dios nos ha dado. No trabajamos por ello sin embargo, Dios nos da dones y bendiciones más allá de nuestra imaginación. ¿Qué son estos dones y bendiciones? Simplemente se refieren a lo que se requiere para que Dios cumpla sus propósitos en nuestras vidas.

Hoy, reflexiona en todo lo que Dios te ha dado: toda la fortaleza, el poder, el ánimo, las amistades y la confianza que se requiere para que Él complete sus propósitos en tu vida. Dale gracias por lo que Él te ha dado por su gracia.

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SinMiedoAlFuturo #NoEstásSolo

¡Neblina!

Un estudio realizado para encontrar cuánta agua se necesita para que el vapor cubra siete cuadras con una densa neblina, mostró como resultado en su conclusión, que tan solo un vaso de agua cubre siete cuadras de densa neblina. ¡Un vaso de agua! Ahora, piensa sobre cómo la preocupación es similar a este ejemplo en tu vida. Se apodera de la vida. Se siente como la neblina, que está allí frente a tu cara. Y empezamos a pensar, «no puedo ver la punta de mi nariz. ¿Qué habrá a la vuelta de la esquina? Me preocupa la situación. No puedo ni siquiera ver mi mano frente a mi cara». Siete cuadras de densa neblina alcanzan con un vaso de agua.

Lo que estamos pasando, pasará con la ayuda de Dios. Así que tómate de Su mano y deja que el te saque de este momento difícil.

¿Quiénes de nosotros hemos manejado en carreteras con neblina? Me imagino que muchos de nosotros, si no es que todos. No alcanzamos a ver ni siquiera la punta del automóvil. Esa sensación de inseguridad que tenemos es angustiante. Algunos tenemos la idea de mejor detenernos, pero no, error grave, si lo hacemos alguien que viene detrás puede colapsar con nosotros. Así que el consejo es: “Sigue adelante, despacio, pero sigue adelante”. De la misma manera cuando estés pasando por densas tinieblas en la vida, sigue adelante, despacio, pero no te detengas. Bien podemos confiar en la promesa de Jesús que dijo:

“»Por eso les digo que no se preocupen por la vida diaria, si tendrán suficiente alimento y bebida, o suficiente ropa para vestirse. ¿Acaso no es la vida más que la comida y el cuerpo más que la ropa?” Mateo‬ ‭6:25‬ ‭NTV‬

NoEstásSolo #SinMiedoAlFuturo

Libres del temor

La historia del temor, o del miedo, es tan antigua como la historia del hombre sobre la Tierra. En los primeros capítulos del libro de Génesis aparece el miedo en la escena humana cuando, después de haber pecado, el hombre simplemente se escondió de la presencia de Dios, y al preguntarle por qué lo había hecho, el hombre respondió simplemente: “Escuché que andabas por el jardín, y tuve miedo porque estoy desnudo. Por eso me escondí”. (Génesis 3:10)

Pensando un una definición de miedo sería: La perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o daño real o imaginario. Recelo o aprensión que alguien tiene de que le suceda algo contrario a lo que desea. El que, anulando las facultades de decisión y raciocinio, impulsa a una persona a cometer un hecho delictivo. También se puede definir como: La pasión del ánimo, que hace huir o rehusar aquello que se considera dañoso, arriesgado o peligroso.

Lo que hoy estamos viendo en el ámbito local, nacional y mundial es lo que llaman los expertos: “olas de temor” u “olas de miedo”. Debemos recordar que el miedo o el temor, no solamente son el resultado de lo que vemos en las noticias, sino que también proceden de la experiencia de la vida real.

En medio de las condiciones que estamos viviendo quisiera preguntarte: ¿Cuál es tu temor más grande? O más aún ¿Cuáles son tus temores más grandes? Algunos de ustedes tienen miedo a perder su trabajo. Algunos tienen miedo de perder su matrimonio. Algunos más tienen miedo de perder a un niño o un hijo que va en la dirección equivocada. Otros más tienen miedo de perder su salud o quizá hasta morir.

Recuerdo la historia de un niño que le preguntó a su papá: “Papá, ¿le tienes miedo a las arañas? Y el padre respondió: ¡no! ¿Tienes miedo a los relámpagos? ¡Claro que no! ¿tienes miedo a los fantasmas? ¡no¡ ¿a los ladrones? ¡no! A lo que niño dijo, “Ah, ¿entonces nada más le tienes miedo a mi mamá?

Llamamos al miedo de muchas maneras: Lo llamamos “preocupación”, “tensión”, “ansiedad”, “estrés”. Un estudio reciente sobre el miedo arrojó que de 500 personas que entrevistaron, cada una de ellas identificaron 14 tipos de temor, lo que dio como resultado 7000 diferentes causas de temor que la gente tiene.

¿Qué tanto sabemos sobre el miedo o el temor?

  • Sabemos que es altamente contagioso. Es decir, lo puedes obtener de otras personas.
  • Sabemos que es limitante. Dicen que el miedo es el cuarto oscuro en donde se desarrollan los negativos.
  • Sabemos que es desgastante. La gente se siente agotada por el miedo o el temor.
  • Sabemos que los bebés nacen con dos temores inherentes: Caerse y ruidos fuertes. Todos los demás son miedos aprendidos.

Todas estas cosas de las que les he hablado parecen malas noticias, pero lo más importante es que sabemos que Dios no quiere que tú tengas miedo. Ve lo que dice el apóstol Pablo a la iglesia de Efeso: Gracias a Cristo, y porque confiamos en él, tenemos libertad para acercarnos a Dios sin temor. Efesios 3.12.

¿Ya viste gracias a Quién podemos vivir una vida sin temor?

Este pasaje nos muestra la fuente y el secreto de vivir una vida sin temor.

Primero, es GRACIAS A CRISTO. Él es el único que puede darnos la paz que sobrepasa todo entendimiento. De hecho, en Juan 14 les dijo a sus discípulos: No dejen que el corazón se les llene de angustia; confíen en Dios y confíen también en mí. Juan 14:1 NTV. Gracias a Cristo Jesús podemos vivir una vida libre de temor. Él nos lleva de triunfo en triunfo y de victoria en victoria. La capacidad de vivir sin temor no está en nuestras posibilidades personales, sino en el poder de la presencia de Cristo en nuestra vida.

Segundo, “porque confiamos en él.” Esta es la clave para que Cristo nos dé su paz. No solo es “saber” que en Cristo  está la fuente de seguridad, sino que se requiere un acto de fe en que depositemos nuestra confianza totalmente en él.

Por extraño que parezca, el mandamiento que más veces dijo Cristo Jesús estando en la Tierra con sus discípulos fue: “No tengan miedo”. En el anuncio de los ángeles a los pastores ante el nacimiento de Jesús fue: “No tengan miedo”. Cuando Jesús caminó sobre las aguas y los discípulos gritaron de miedo Jesús les dijo: “No tengan miedo”. Cuando Jesús resucitó las mujeres llegaron al sepulcro y el ángel les dijo: “No tengan miedo” Luego cuando el mismo Jesús se apareció a sus discípulos después de su Resurrección, les dijo: “No tengan miedo”.

Quiero animarte en estos tiempos complejos y de quietud forzada, a que hagas una lista de tus miedos. ¿Cuáles son? ¿qué son aquellas cosas que no te dejan dormir en la noche? ¿Qué cosas te preocupan al punto de tener problemas gástricos? ¿Puedes hacer en esta misma hora una lista de tus temores más grandes? Escríbelos y llévalos a Jesús en oración. Él sabe lo que a ti y a mi nos amedrenta. De hecho en en Salmo 139 dice: “Sabes lo que voy a decir incluso antes de que lo diga, SEÑOR.” Salmos 139:4 NTV.

Te animo a hacer tuya hoy esta porción de la Palabra de Dios:

Gracias a Cristo, y porque confiamos en él, tenemos libertad para acercarnos a Dios sin temor. Efesios 3.12.

En Su amor,

Luis Gabriel César I

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Cinco pasos para manejar las frustraciones

“Al de carácter firme lo guardarás en perfecta paz, porque en ti confía.” Isaías 26:3 (NVI)

¿Quién no ha batallado con las frustraciones en la vida? Desde cosas pequeñas como la ponchadura de un neumático en un momento inapropiado, hasta el gran proyecto de mis sueños que nunca funcionó.

Todas las semanas hay circunstancias y situaciones que entran en tu vida que conspiran para encoger tu corazón y secar tu espíritu llenándolo de frustración y dolor.

• Situaciones como cuando las personas son descorteses contigo.

• Situaciones como cuando las personas te critican o te juzgan mal.

• Situaciones como cuando enfrentas la decepción.

• Porque estás vivo, vas a enfrentar, semanalmente, problemas y dolor.

• Habrá situaciones por las que te preocuparás y habrá situaciones que te agotarán hasta los huesos, te fatigarán.

Aquí hay cinco pasos sencillos para afrontar las frustraciones en tu vida:

  1. Pregúntate, «¿Lo causé yo?» La Biblia dice, «Cada uno cosecha lo que siembra» (Gálatas 6:7b NVI). A menudo estamos frustrados por cosas de la vida porque las traemos sobre nosotros mismos.
  2. Pregúntate, «¿Qué puedo aprender de ello?» Romanos 8:28b dice, “Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman” (NVI). Hay muchas cosas malas en el mundo, pero todas las cosas trabajan juntas. Dios puede incluso tomar lo negativo y convertirlo en algo positivo si le dejamos. Utiliza la irritación como una oportunidad para ser más como Cristo.
  3. Dale las gracias a Dios en la situación. En 1 Tesalonicenses 5:18a dice, “Den gracias a Dios en toda situación” (NVI). No tienes que estar agradecido por una mala situación, pero puedes estar agradecido en una mala situación. He descubierto que a menudo la frustración puede ser una bendición disfrazada.
  4. Convierte la frustración en algo divertido o gracioso. La Biblia dice: «Gran remedio es el corazón alegre” (Proverbios 17:22a NVI). El sentido del humor es el antídoto de Dios para la ira y la frustración.
  5. Pídele a Dios que te llene con su amor. ¿Por qué? Porque en 1 Corintios 13:5b dice; «[el amor] no se enoja fácilmente» (NVI). El amor es entrega, no es egoísta. Nos irritamos porque pensamos que todos y todo tiene que girar alrededor de nosotros. El amor se concentra en la otra persona.

Te invito a realizará una lista de las principales frustraciones que estás enfrentando al día de hoy. Lo mejor es tenerlas identificadas, para que puedas hacer este ejercicio liberador.

Piensa por un momento en Jesús, quien estuvo ante frustraciones constantes, pero nunca se irritó. Siempre tomo tiempo para la gente. No sólo supo como manejar las frustraciones en su vida, sino las constantes oleadas de dolor y desprecio de las personas. No hay duda que todavía tenemos mucho que aprender de Él.

“Esto lo hacemos al fijar la mirada en Jesús, el campeón que inicia y perfecciona nuestra fe. Debido al gozo que le esperaba, Jesús soportó la cruz, sin importarle la vergüenza que esta representaba. Ahora está sentado en el lugar de honor, junto al trono de Dios.” Hebreos 12:2 NTV

En Su Inalterable amor.

Luis Gabriel César