Muchísimo más

 “Al que puede hacer muchísimo más que todo lo que podamos imaginarnos o pedir, por el poder que obra eficazmente en nosotros” Efesios  3:20

Cuando Dios dice que Él puede hacer “mucho, mucho más” de lo que pedimos, ¿cuán mucho puede ser esto? Es difícil expresar en palabras la profundidad de lo que Dios está diciendo en este versículo. En el lenguaje original griego, la palabra para expresar “más” significa “abundantemente más”. Pero esa palabra por sí sola no fue suficiente, así que se le añadió otra palabra al comienzo para que signifique “super-abundantemente más”. Luego, otra palabra se le es añadida para que signifique “excesiva y super-abundantemente más!”. Dios nos está diciendo, “No quiero que pasen por alto esto, yo puedo hacer mucho más en su vida de lo que pueden pedir o imaginar.”

¿Saben lo que he descubierto? La mayoría de los cristianos son personas realmente humildes en este sentido, personas que no quieren disponer de la gracia de Dios, ni quieren demandar sus bendiciones. La mayoría de nosotros leemos un versículo como estos y pensamos, “Si Dios quiere sorprenderme y hacer algo grande, está bien. Pero ciertamente no lo voy a esperar”. Quiero que hoy cambies tu forma de pensar. Esta actitud asume que la acción depende de Dios únicamente y que yo no tengo nada que ver con la forma en que Él obra en mi vida. En las promesas que tenemos de Dios, puedes ver el maravilloso ofrecimiento para sus hijos. Tu fe juega un papel en la forma en que Dios opera en tu vida.

Como creyente de Jesucristo, necesitas decirle a Dios con toda confianza y valentía: “Dios, espero que tú hagas algo grande en mí y a través de mí” Puede que no sea algo muy notorio para muchos ni que recibas muchos aplausos, pero sí será algo grande. Si crees que esto sucederá “por arte de magia” sin necesidad de creerlo, entonces no entiendes el propósito de la fe. ¡La fe nos cambia! ¡La fe cambia nuestras circunstancias! ¡La fe cambia al mundo!

Podrás pensar, “pero, ¿qué pasa si pido o imagino algo grandioso y Dios termina diciéndome que no?” Lee otra vez la promesa, si Dios dice “no” a tu idea, ¿será porque El quiere hacer algo pequeño en tu vida, o porque quiere hacer algo grande? Puedes colocar tu confianza en esto, ¡Él quiere hacer algo excesiva y super-abundantemente más! 

En Él,

Pastor Luis Gabriel César Isunza

¿Qué de bueno tienen los problemas?

“Ahora bien, sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman, los que han sido llamados de acuerdo con su propósito.” Romanos 8:28

¿Qué tienen de bueno mis problemas? ¡Nada! Esa es la pregunta equivocada, el ángulo equivocado. Los problemas no son buenos, son terribles y pecaminosos. Los problemas son la evidencia que hay maldad en este mundo; y si tu quieres, puedes amargarte pensando en el lugar tan malvado que puede llegar a ser este mundo.

¿Qué cosas buenas puede Dios obrar por medio de mis problemas? ese el ángulo correcto. Él toma el mal y el sufrimiento que hay en los problemas, y milagrosamente los transforma en bien en nuestra vida. Lee bien lo que dice el versículo: “En todas las cosas…Dios obra…por el bien…de aquellos que le aman.”  

Las dos palabras más importantes en este versículo están al comienzo: “Y sabemos”. ¿Cómo podemos tu y yo “saber” esto? ¿Cómo podemos vivir con la convicción profunda e interna que aún cuando la vida nos esté llevando por cosas malas Dios esté obrando para nuestro bien?

Este versículo nos indica la forma para construir este sentido de seguridad en nuestras vidas. La promesa es que Dios obra para el bien de aquellos que le aman y son llamados conforme a su propósito. Los dos fundamentos de esta convicción son mi amor por el Señor y mi disposición para vivir conforme a su propósito. Cuando los problemas lleguen, esas son las dos cosas en las que podré enfocarme para traer un nuevo sentido de seguridad y estabilidad en mi vida. 

Si aun te estás preguntando, ¿qué cosas buenas pueden obrar los problemas? Romanos 8:29 revela que ellos tienen el poder de hacerte más semejante a Jesús. “Pues Dios conoció a los suyos de antemano y los eligió para que llegaran a ser como su Hijo, a fin de que su Hijo fuera el hijo mayor de muchos hermanos.”

Dios tiene el poder de tomar lo peor que la vida nos pueda traer y usar esas circunstancias para formar el corazón y el carácter de Jesús en nosotros. ¡Tus problemas no son buenos, pero Dios sí que lo es!

En Él,

Luis Gabriel César Isunza
Twitter@garycesar

Tu vida cuenta

 “Yo soy la vid y ustedes son las ramas; el que permanece en mí, como  yo en él, dará mucho fruto;  separados de mí no pueden ustedes  hacer nada”. Juan 15:5

No nos podemos conformar con tener un trabajo, debemos sentir que estamos marcando una diferencia. Trata de hacerlo – sólo trae a casa tu pago. Nada más que eso. Aun si el cheque es de $250,000 pesos al mes, esto no traerá satisfacción.

 Algunos de ustedes estarán pensando “Me gustaría intentarlo”. Pero la verdad es, necesitamos marcar una diferencia. Jesús nos da una promesa que nos dice el secreto para realmente marcar la diferencia en este mundo. El secreto es “permanecer (o morar) en Cristo”. ¿Qué significa esto? Existen 4 aspectos acerca del “permanecer” en Juan 15.

  • Sé consciente de lo mucho que lo necesitas. Recuerda que aparte de Él no puedes hacer nada.
  • Permite que su Palabra moldee tu vida.
  • Busca agradar a Dios.
  • Pide su ayuda en oración.

La significancia no es una competencia, no te la ganas compitiendo con otros. La importancia es un don maravilloso dado por el amor de Dios. Las personas que marcan una diferencia en esta vida son personas que viven el gozo de haber sido escogidos por Dios, de ser importantes para Dios mismo. Tú eres amigo de Jesús. En Juan 15 Jesús inicia llamándonos pámpanos (ramas) y termina llamándonos amigos. Cuando tú ves a Jesús como un amigo, esto cambia totalmente tu forma de pensar. Es más fácil enfrentar los problemas cuando tienes un amigo a tu lado, es más seguro permanecer al lado de una persona amiga y cuando se trata de pedir, es más fácil pedirle a un amigo.

¡Tu vida cuenta! Has sido escogido para ser significativo, para dar “fruto que permanece”. Esto significa vidas cambiadas, nueva esperanza, un impacto real sobre el dolor de las personas. Esto está atrayendo la atención de las personas hacia el amor eterno de Dios. Debemos colocar nuestra fe en Jesucristo para poder cambiar el destino eterno de alguien al presentarles la oportunidad de hacerlo.

En el inalterable amor de Jesús, 

El poder de las Palabras

“Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”. Filipenses 4:13

¿Alguna vez has pensado acerca del poder de las palabras? Por ejemplo, piensa en el impacto de dos pequeñas palabras. Estas dos palabras le costará al mundo más que cualquier guerra, hambruna o desastre natural. Estas dos palabras han matado relaciones, han causado que las personas pierdan sus trabajos, dividido fusiones de negocios y estancado el progreso espiritual de muchos cristianos. Estas palabras son familiares y comunes, pero la mayoría de nosotros tiene poco entendimiento de su poder. ¿Cuáles son estas dos simples pero destructoras palabras?                        

NO PUEDO…

¿Cuántas veces has pronunciado estas palabras? ¿Cuánto te ha costado a ti y a los que te rodean cada vez que te has dicho a ti mismo “No puedo hacerlo…?” La razón por la que estas palabras son tan nocivas es porque previenen nuestro inicio. No permiten que tomemos iniciativa. Tan pronto como pasan por tu mente o por tus labios, te detienes bruscamente en el camino.

Cuando decimos las palabras “No Puedo”, básicamente estamos diciendo que no tenemos los recursos para lidiar con lo que nos estamos enfrentando. Y muchas veces, esa es la absoluta verdad! La Biblia nos enseña que no tenemos los recursos para suplir los retos de la vida. Tú y yo no fuimos diseñados para enfrentar individualmente el estrés y los desafíos de la vida. Tu cuerpo, alma y espíritu fueron diseñados para funcionar en relación con Dios. En Juan 15:7, Jesús lo puso de esta manera, “Nada puedes hacer fuera de mí”. La afirmación positiva de esta verdad se encuentra en el versículo que dice que con Jesús tú puedes hacerlo todo!

Al terminar este año e iniciar uno nuevo, escoge un area de tu vida donde le hayas dicho a Dios “No puedo hacerlo”. Toma la decisión que creerás Su promesa para ti y dile algo así a Dios: “En mis propias fuerzas no lo puedo hacer Señor, pero creo que con Jesús sí puedo!” Luego, toma una acción en esa área y confía que Jesús estará contigo. Estarás sorprendido al experimentar el cumplimiento de esta promesa!

¡Feliz y bendecido año 2014!

En Cristo el Señor, 

¡Qué bueno que nos dijeron!

Les anunciamos al que existe desde el principio, a quien hemos visto y oído. Lo vimos con nuestros propios ojos y lo tocamos con nuestras propias manos. Él es la Palabra de vida. 2 Él, quien es la vida misma, nos fue revelado, y nosotros lo vimos; y ahora testificamos y anunciamos a ustedes que él es la vida eterna. Estaba con el Padre, y luego nos fue revelado. 3 Les anunciamos lo que nosotros mismos hemos visto y oído, para que ustedes tengan comunión con nosotros; y nuestra comunión es con el Padre y con su Hijo, Jesucristo. 4 Escribimos estas cosas para que ustedes puedan participar plenamente de nuestra alegría. (1ª de Juan 1:1-4)

 Desde que leí por primera vez esta porción de la Escritura, comprobé la importancia de la comunicación. Juan explica que todo lo que vivieron, conocieron y hasta tocaron acerca de Jesús, lo “anunció” con fidelidad a las generaciones futuras. Me pregunto, ¿qué hubiera pasado si los primeros testigos presenciales de la vida y ministerio de Jesús, hubieran permanecido callados? Seguro que hoy estaríamos viviendo en la ignorancia, alejados de Dios y de Su voluntad. De allí la importancia de la comunicación del mensaje.

 Hemos hablado en estos domingos acerca del propósito de nuestra Iglesia que se resumen en: “Amar a Dios”, “amar al prójimo” y “transformar al mundo”.  Ha sido maravilloso ver la Obra de Dios en medio nuestro, pero, ¿qué pasaría si todo esto que está sucediendo no lo comunicáramos? Nada de lo que está pasando tendría transcendencia y bendición. La comunicación en vital. Nadie lo puede dudar. Es por eso que este domingo conoceremos más acerca de este importante ministerio, y no sólo eso, sino que, si Dios te ha dado habilidades en este campo, pues qué esperas para unirte al trabajo del área de comunicación de nuestra Iglesia. ¡Serás más que bienvenido!

 En el amor de Jesús, 

Luis Gabriel César I

La esperanza del mundo

El apóstol Pablo escribió a Timoteo las siguientes palabras:

«Aunque espero verte pronto te escribo estas cosas ahora, para que, si me retraso, sepas cómo deben comportarse las personas en la familia de Dios. Esta es la iglesia del Dios viviente, columna y fundamento de la verdad.» (1a Timoteo 3:14-15)

No cabe duda que la iglesia de Cristo, que funciona bien, es la esperanza de este mundo.  Siempre me he preguntado si la iglesia que Dios me dio a pastorear entiende este asunto de vital importancia.  Creo que en ocasiones menospreciamos el poder que Dios nos ha dado a nosotros como Su Iglesia.  Cuando pensamos en esto y especialmente en el potencial que tenemos a través de los dones usados por Su Santo Espíritu, nos debe llenar de esperanza y gozo desbordantes. Como Cuerpo de Cristo tenemos la maravillosa certidumbre de que Dios “juega de nuestro lado”.  No hay nada que no podamos realizar con el poder de Dios, y si nos sometemos a Su voluntad, si buscamos Su rostro, y trabajamos en base a los dones y habilidades que de Él hemos recibido, luego entonces, nos convertimos en la fuerza más poderosa de la tierra. 

Hace algunos meses, estando en una reunión de capacitación de pastores en el Estado de Jalisco, México, una hermana quién fue miembro de nuestra iglesia me comentó con lágrimas en sus ojos: “Pastor, por favor dígales a los miembros de PIB que valoren la iglesia que tienen, porque habitualmente no lo valoramos hasta que lo vemos perdido”.  Le prometía a dicha hermana que habría la oportunidad de comentarlo con la Iglesia, y creo que este es el mejor momento.  La iglesia de Cristo, con todos sus defectos, sus muchos males, y miopía espiritual, sigue siendo la mejor opción para un mundo que vive sin Cristo y sin esperanza. Demos juntos la gloria a Dios y dejémonos usar con poder por Él  para que continuemos cooperando para el cumplimiento de la Gran Comisión en México y el resto del mundo.

En Su amor,

 Pastor Luis Gabriel César Isunza

“Amarás a tu prójimo como a ti mismo”

La vida de un seguidor de Cristo consiste en amar a Dios y amar a la gente. Así lo expresó Jesús cuando explicó cuál es el más grande mandamiento. “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón…y a tu prójimo como a ti mismo.” Noto que para Jesús las relaciones eran lo más importante, tanto para él como para cada uno de sus seguidores. Las relaciones personales fueron tan importantes para Jesús que un día les dijo a sus discípulos: “Ya no los llamaré siervos… sino amigos…” Eso me hizo pensar en la siguiente historia.

Hace muchos años vivía un anciano profesor en Alemania, cuya vida ejemplar era una maravilla para sus estudiantes. Algunos de ellos decidieron averiguar el secreto de sus virtudes. Uno de ellos se escondió en el estudio donde el viejo profesor pasaba las primeras horas de la noche. Cuando el maestro vino era algo tarde. Estaba muy cansado, pero se sentó y pasó una hora con su Biblia. A continuación, inclinó su cabeza y oró en secreto, y finamente al cerrar el Libro de los libros, dijo: “Señor Jesús, hoy continuamos en nuestras mismas antiguas relaciones.”

Lo más elevado que en la vida podemos alcanzar, es llegar a conocer a Jesús de una manera total, y por eso debemos esforzarnos por todos los medios para estar en comunión con Dios, “en las mismas relaciones” que aquel profesor. Sólo eso nos capacitará para cumplir con el segundo más grande de los mandamientos: “Amar al prójimo”.

El que Jesús llegue a ser para nosotros una realidad, es el resultado de orar en secreto y de un estudio personal de la Biblia. Cristo Jesús llega a ser más real al que persiste en el cultivo de Su presencia y luego, al levantarnos de estos momentos, podremos relacionarnos de una mejor manera con los que nos rodean.

El el perfecto amor de Jesús,

Pastor Luis Gabriel César Isunza
Twitter@garycesar

Conociendo el ADN de PIB Satélite

“Conociendo el ADN de PIB Satélite”

 Durante los próximos domingos estaremos desentrañando el ministerio de nuestra Iglesia PIB Satélite, comenzando por este domingo. La “PIB”, como muchos le llaman, es una congregación cristiana que fue fundada desde hace 41 años y 10 meses en el corazón de Ciudad Satélite, de allí su nombre, “Primera Iglesia Bautista de ciudad Satélite”. Desde su comienzo, está congregación a modificado su ADN con el propósito de alcanzar a su comunidad con el mensaje de amor y esperanza plasmado en el Evangelio.  Hemos creado, por así decirlo, una variedad de ministerios que reflejan nuestro anhelo de alcanzar a todos y llevarlos a la madurez en Cristo Jesús. A la fecha nuestra Iglesia cuenta con más 50 diferentes ministerios y todos ellos están diseñados para tres propósitos. Que todos los que somos miembros de esta amada familia aprendamos a AMAR A DIOS, AMAR AL PROJIMO Y TRANSFORMAR AL MUNDO.

Creemos que desde el momento en que Jesús dijo: «Edificaré mi Iglesia», estaba tomando muy en serio esta declaración. Por eso, no podemos detenernos en la tarea de seguir estableciendo Su reino por todos los medios posibles. 

Además, creemos que todos los ministerios y esfuerzos de alcance y edificación, tienen fecha de caducidad, por lo que debemos buscar nuevas formas de hacer el ministerio, y sobre todo en esta generación postmoderna que nos está tocando vivir. 

Es el anhelo de mi corazón que estos domingos podamos descubrir juntos el ADN de nuestra Iglesia para que todos los que la formamos podamos echar mano de la riqueza espiritual que Dios nos ha dado.

 Los amo en Cristo, Image

¿Miedo del futuro?

Siempre ha sido motivo de preocupación para el ser humano el futuro. Hoy más que nunca se han puesto de moda las consultas a los supuestos adivinos, nigromantes, videntes, brujos, encantadores y demás personajes del ocultismo moderno, para indagar sobre lo que las estrellas, el péndulo, la mano, el café y otros elementos más, dicen en relación al futuro. ¿Por qué el hombre tiene una casi morbosa curiosidad por conocer el futuro? Las razones pueden ser muy variadas, pero si podemos usar una palabra para resumir todas las motivaciones de esta búsqueda, yo lo llamaría simplemente “miedo”. Ignoramos lo que el día de mañana nos traerá, no descansamos por no saber lo que se tiene preparado para el futuro, y ese temor, a menudo limita las posibilidades de vivir el presente con endereza y valor. Pensar en el futuro incierto, nos incapacita para ver el presente con objetividad. Necesitamos energía emocional para enfrentar las exigencias de la vida hoy, pero la realidad es que, en muchas ocasiones, no tenemos la fuerza necesaria, porque la angustia por el futuro ha terminado por drenar todo el gozo y paz que tendríamos que utilizar para el día de hoy.

La esperanza que viene de la Palabra de Dios. El salmo 23 dice al final: “La bondad y el amor me seguirán todos los días de mi vida; y en la casa del Señor habitaré para siempre”.

Hay dos cosas maravillosas que operan efectivamente en los hijos de Dios. “el bien y la misericordia”. Yo los he llamado “los dos sabuesos de Dios”. No importa donde estés o a dónde te dirijas, siempre estarán buscándote y no te dejarán. No debes de preocuparte por el mañana, Dios mantiene el control. Las cosas van a ser transformadas por él, para nuestro bien. Él toma todo lo bueno, y todo lo malo para hacer todo lo mejor en nuestras vidas. Así que como dice el himnólogo: “Porque el vive, triunfaré mañana”, como oveja, descansa en la fidelidad del Señor, ya que su promesa en simple: “…y en la casa del Señor moraré para siempre”.

Que el Buen Pastor te bendiga,