“Al de carácter firme lo guardarás en perfecta paz, porque en ti confía.” Isaías 26:3 (NVI)
¿Quién no ha batallado con las frustraciones en la vida? Desde cosas pequeñas como la ponchadura de un neumático en un momento inapropiado, hasta el gran proyecto de mis sueños que nunca funcionó.
Todas las semanas hay circunstancias y situaciones que entran en tu vida que conspiran para encoger tu corazón y secar tu espíritu llenándolo de frustración y dolor.
• Situaciones como cuando las personas son descorteses contigo.
• Situaciones como cuando las personas te critican o te juzgan mal.
• Situaciones como cuando enfrentas la decepción.
• Porque estás vivo, vas a enfrentar, semanalmente, problemas y dolor.
• Habrá situaciones por las que te preocuparás y habrá situaciones que te agotarán hasta los huesos, te fatigarán.
Aquí hay cinco pasos sencillos para afrontar las frustraciones en tu vida:
- Pregúntate, «¿Lo causé yo?» La Biblia dice, «Cada uno cosecha lo que siembra» (Gálatas 6:7b NVI). A menudo estamos frustrados por cosas de la vida porque las traemos sobre nosotros mismos.
- Pregúntate, «¿Qué puedo aprender de ello?» Romanos 8:28b dice, “Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman” (NVI). Hay muchas cosas malas en el mundo, pero todas las cosas trabajan juntas. Dios puede incluso tomar lo negativo y convertirlo en algo positivo si le dejamos. Utiliza la irritación como una oportunidad para ser más como Cristo.
- Dale las gracias a Dios en la situación. En 1 Tesalonicenses 5:18a dice, “Den gracias a Dios en toda situación” (NVI). No tienes que estar agradecido por una mala situación, pero puedes estar agradecido en una mala situación. He descubierto que a menudo la frustración puede ser una bendición disfrazada.
- Convierte la frustración en algo divertido o gracioso. La Biblia dice: «Gran remedio es el corazón alegre” (Proverbios 17:22a NVI). El sentido del humor es el antídoto de Dios para la ira y la frustración.
- Pídele a Dios que te llene con su amor. ¿Por qué? Porque en 1 Corintios 13:5b dice; «[el amor] no se enoja fácilmente» (NVI). El amor es entrega, no es egoísta. Nos irritamos porque pensamos que todos y todo tiene que girar alrededor de nosotros. El amor se concentra en la otra persona.
Te invito a realizará una lista de las principales frustraciones que estás enfrentando al día de hoy. Lo mejor es tenerlas identificadas, para que puedas hacer este ejercicio liberador.
Piensa por un momento en Jesús, quien estuvo ante frustraciones constantes, pero nunca se irritó. Siempre tomo tiempo para la gente. No sólo supo como manejar las frustraciones en su vida, sino las constantes oleadas de dolor y desprecio de las personas. No hay duda que todavía tenemos mucho que aprender de Él.
“Esto lo hacemos al fijar la mirada en Jesús, el campeón que inicia y perfecciona nuestra fe. Debido al gozo que le esperaba, Jesús soportó la cruz, sin importarle la vergüenza que esta representaba. Ahora está sentado en el lugar de honor, junto al trono de Dios.” Hebreos 12:2 NTV
En Su Inalterable amor.
Luis Gabriel César
Gracias Pastor por compartir
Le mando un fuerte abrazo en Cristo el Señor