Ladrillo por ladrillo

Me queda muy claro que no hay atajos al éxito, ni a la santidad, ni para el alcance de las metas más grandes de la vida. La clave es la perseverancia, el trabajo duro y constante. La vida se construye ladrillo a ladrillo, decisión tras decisión. Por eso, el fundamento con el que empiezas todo proyecto es tan importante. En realidad, la persona que quiere vivir una vida de bendición debe tener un poderoso fundamento.  El fundamento en la vida nos trae convicción y estabilidad. Cuando tu vida está colocada sobre cimientos sólidos, tales como la fe en Dios, la confianza y la obediencia a Su palabra, tu perspectiva de vida será más clara y sabras no sólo hacia dónde vas, sino que dado el fundamento, tendrás la bendición de llegar a la meta deseada. Fue el apóstol Pablo quien escribió lo siguiente: “No quiero decir que ya haya logrado estas cosas ni que ya haya alcanzado la perfección; pero sigo adelante a fin de hacer mía esa perfección para la cual Cristo Jesús primeramente me hizo suyo.” Filipenses‬ ‭3:12‬ ‭NTV‬‬

Es por eso que debemos pedir día con día mucha sabiduría a Dios. Si cada decisión que tomo es clave para mi futuro a largo plazo, luego entonces, debo pesar con balanza si las decisiones del presente, por pequeñas que sean, están cooperando para mi futuro y mi plan de vida. Es bueno saber que Dios está más que deseoso de darnos sabiduría para al diario vivir, para que en cada paso que demos y con cada ladrillo que tomemos, vayamos formando una vida que glorifique Su Nombre, y nos permita ver realizadas las metas que Él puso en nuestro corazón. ¿Qué ladrillo (decisión) tienes ahora en tus manos que formará parte de tu futuro? Lo enriquecerá o lo destuirá. La decisión es tuya.

Pastor Luis Gabriel César

Twitter@garycesar

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