“Manténganse libres del amor al dinero, y conténtense con lo que tienen, porque Dios ha dicho: Nunca te dejaré; jamás te abandonaré”. Hebreos 13:5 (NVI)
Alguien en una ocasión le preguntó a John D. Rockefeller, cuando él era el hombre más rico del mundo, ¿cuánto dinero se requería para lograr que alguien fuera feliz? Su respuesta fue clásica. “¡Sólo un poquito más!” La realidad sobria detrás del comentario de Rockefeller es que nadie nunca tendrá la suficiente cantidad de dinero para ser feliz.
Una compañía de mercadeo de redes fundó un estudio encuestando familias que ganaban menos de 20.000 dólares al año y familias que ganaban más de 100.000 dólares al año preguntándoles cuánto dinero extra requerían para ayudarles financieramente cada mes. Nadie dijo, “estoy contento con lo que gano”. En cada categoría, la respuesta fue la misma, “Mil dólares más al mes nos ayudaría bastante”. Ves, no importa si ganamos mucho o poquito, el contentamiento no se descubrirá en la acumulación de dinero. Cuando se trata de dinero, la mayoría de las personas creen que necesitan “sólo un poquito más”.
El escritor de Hebreos coloca paralelamente dos ideas opuestas: el amor al dinero versus el contentamiento. Es como si dijera; “Estos dos no pueden existir en la misma persona”.
¿Cómo saber si este es un problema que se aplica a ti? Aquí hay una prueba: si puedes compartir tu dinero entonces no te está controlando!
Por favor nota que el tener dinero no está siendo criticado. Es el amor al dinero; necesitándolo como un bebé necesita su cobija para su seguridad, dependiendo de ella para su confianza y protección. ¿Por qué es un problema? Porque todo tipo de personas testifica que lo suficiente nunca es suficiente cuando colocamos nuestra mirada en el dinero para obtener seguridad.
Por eso es que el autor de Hebreos enfatiza que tu Padre Celestial que es omnipresente y que nunca falla. Aquí está tu fuente de seguridad y contentamiento. ¡Aunque el dinero escasee, Dios nunca lo hará… y esa es una PROMESA!
En Su amor,