“Ahora bien, sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman, los que han sido llamados de acuerdo con su propósito.” Romanos 8:28
¿Qué tienen de bueno mis problemas? ¡Nada! Esa es la pregunta equivocada, el ángulo equivocado. Los problemas no son buenos, son terribles y pecaminosos. Los problemas son la evidencia que hay maldad en este mundo; y si tu quieres, puedes amargarte pensando en el lugar tan malvado que puede llegar a ser este mundo.
¿Qué cosas buenas puede Dios obrar por medio de mis problemas? ese el ángulo correcto. Él toma el mal y el sufrimiento que hay en los problemas, y milagrosamente los transforma en bien en nuestra vida. Lee bien lo que dice el versículo: “En todas las cosas…Dios obra…por el bien…de aquellos que le aman.”
Las dos palabras más importantes en este versículo están al comienzo: “Y sabemos”. ¿Cómo podemos tu y yo “saber” esto? ¿Cómo podemos vivir con la convicción profunda e interna que aún cuando la vida nos esté llevando por cosas malas Dios esté obrando para nuestro bien?
Este versículo nos indica la forma para construir este sentido de seguridad en nuestras vidas. La promesa es que Dios obra para el bien de aquellos que le aman y son llamados conforme a su propósito. Los dos fundamentos de esta convicción son mi amor por el Señor y mi disposición para vivir conforme a su propósito. Cuando los problemas lleguen, esas son las dos cosas en las que podré enfocarme para traer un nuevo sentido de seguridad y estabilidad en mi vida.
Si aun te estás preguntando, ¿qué cosas buenas pueden obrar los problemas? Romanos 8:29 revela que ellos tienen el poder de hacerte más semejante a Jesús. “Pues Dios conoció a los suyos de antemano y los eligió para que llegaran a ser como su Hijo, a fin de que su Hijo fuera el hijo mayor de muchos hermanos.”
Dios tiene el poder de tomar lo peor que la vida nos pueda traer y usar esas circunstancias para formar el corazón y el carácter de Jesús en nosotros. ¡Tus problemas no son buenos, pero Dios sí que lo es!
En Él,
Luis Gabriel César Isunza
Twitter@garycesar
Un comentario en “¿Qué de bueno tienen los problemas?”